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miércoles, 27 de enero de 2021

Jornada Mundial de la Juventud - parte 2

Esta mañana muy temprano (según el horario de Perú) se lanzó el Himno de la JMJ Lisboa 2023, que será diosmediante, la próxima Jornada Mundial de la Juventud. Aquí se los comparto:


Tema de la JMJ Lisboa 2023 

(tomada de la página oficial de la JMJ Lisboa 2023)

“María se levantó y partió sin demora” (Lc 1, 39) es la cita bíblica elegida por el Papa Francisco como lema de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar por primera vez en Lisboa, capital de Portugal. La frase bíblica (una cita del Evangelio de San Lucas) abre el relato de la Visitación (la visita de María a su prima Isabel), un episodio bíblico que se sigue a la Anunciación (el anuncio del ángel a María de que iba a ser la madre del Hijo de Dios, que fue el tema de la última JMJ, en Panamá). 

En la conversación que mantiene con María, en la Anunciación, el ángel también le dice que su prima, una anciana considerada estéril, estaba embarazada. Es entonces cuando María, después de decirle al ángel: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38), emprende el camino hacia Ein Karem, una aldea cerca de Jerusalén, donde Isabel vivió mientras esperaba el nacimiento de Juan, quien se convertiría en San Juan Bautista. 

María de Nazaret es la gran figura del camino cristiano, que nos enseña a decirle sí a Dios. Fue la protagonista de la última edición de la JMJ y también lo será en Lisboa. 

En el episodio bíblico de la Visitación, la acción de levantarse presenta a María, simultáneamente, como mujer de caridad y como mujer misionera. Partir sin demora resume la actitud plasmada por el Papa Francisco en sus instrucciones para la JMJ Lisboa 2023: “Que sea activa y misionera la evangelización de los jóvenes, que asimismo reconocerán y serán testigos de la presencia de Cristo vivo”. 

Dirigiéndose especialmente a los jóvenes, desafiándolos a ser valientes misioneros, el Papa escribe en la Exhortación Apostólica Christus Vivit: “¿Adónde nos envía Jesús? No hay fronteras, no hay límites: nos envía a todos. El Evangelio no es para algunos sino para todos” (CV 177). 

Oración oficial de la JMJ 2023










Jornada Mundial de la Juventud

Hace dos años, tuve la ocasión de participar en la Jornada Mundial de la Juventud Panamá 2019. Fue un momento intenso para mi experiencia de fe. En este sencillo post deseo agradecer  una vez más lo que esa experiencia significó para muchas personas y la gracia que derramó de muchas maneras:

- la convivencia con una familia local de Panamá, de hecho fueron miles de familias panameñas que nos dieron posada a los peregrinos de todo el mundo.

- los miles de voluntarios de cinco continentes que dieron su tiempo para la organización, orden y éxito de la jornada

- las catequesis de los obispos, religiosas y sacerdotes en las diferentes parroquias de Panamá.

- la generosidad de las familias que nos regalaban agua, frutas, orientación y palabras de aliento en las largas caminatas que realizábamos.

- la intensa vivencia sacramental de esos días con las confesiones, eucaristías, adoraciones, etc.

- los momentos de oración universal compartidos, como el rosario, el vía crucis, oración por la creación, conciertos cristianos, etc.

- el encuentro y reencuentro con amigos de la fe de diferentes partes, con varios de ellos nos comunicábamos más allá de la diferencia del idioma, de edad y de condición.

- el despertar o afianzamiento de vocaciones a la vida consagrada, matrimonial, sacerdotal y laical comprometida.

- la presencia de la Virgen María, pues el lema que impulsó toda la experiencia fue: "He aquí la sierva del Señor: Hágase en mí según tu Palabra" (Lc. 1, 38). de hecho, la imagen de la Virgen de Fátima peregrinó con nosotros esos días y estuvo con nosotros en la vigilia y envío.

- los encuentros con el Papa Francisco quien nos instó a decir Sí como María y a confiar en el amor y las promesas de Dios.  En esa fe deseamos permanecer con su maternal ayuda. 

Al finalizar la jornada, me reafirmé en que vivir es peregrinar y que es importante mantenernos en la esperanza, ser valientes, vivir hacia afuera y dar testimonio de la alegría del amor. Eso implica decisiones diarias y mucha confianza en Dios, como y con la Virgen María. La última actividad de la JMJ Panamá 2019 fue la Vigilia del 26 al 27 y muy temprano ese 27 la misa de envío. Hoy son ya dos años y como cada 27 ofreceré la misa para volver a decir Sí como María.

Peregrinos de las parroquias capuchinas de Perú-Chorrillos y Bolivia. Cinco de ellos son ahora colaboradores del equipo de evangelización Reflexiones para el Camino.


Logo de la JMJ Panamá 2019


Himno de la JMJ Panamá 2019 (versión internacional)



Un video dela experiencia JMJ Panamá





sábado, 12 de diciembre de 2020

miércoles, 9 de diciembre de 2020

9 de diciembre - San Juan Diego



🔎 ¿Quién es Juan Diego?

Es el vidente de la aparición de la virgen de Guadalupe. Su nombre indígena en lengua náhualt significa "El que habla como águila".

 🔎 ¿Cómo era Juan Diego? ¿Por qué Dios se fijó en él? 

Un hombre indígena de mediana edad convertido al catolicismo, un hombre de vida sencilla y humilde.

🔎 ¿Qué nos enseña?

- Profunda confianza en Dios y la Virgen María.

- Un modo de fe y de evangelización  enraizada en la cultura. "La Virgen de Guadalupe y San Juan Diego tienen un hondo sentido eclesial y misionero y son un modelo de evangelización perfectamente inculturada... Juan Diego al acoger el mensaje cristiano sin renunciar a su identidad indígena, descubrió la profunda verdad de la nueva humanidad, en la que todos están llamados a ser hijos de Dios en Cristo. Así facilitó el encuentro fecundo de dos mundos y se convirtió en protagonista de la nueva identidad mexicana, íntimamente unida a la Virgen de Guadalupe, cuyo rostro mestizo expresa su maternidad espiritual que abraza a todos. (San Juan Pablo II)


Oración

¡Bendito Juan Diego, indio bueno y cristiano, a quien el pueblo sencillo ha tenido siempre por varón santo! Te pedimos que acompañes a la Iglesia que peregrina en México y en todo el mundo, para que cada día sea más evangelizadora y misionera. Alienta a los Obispos, sostén a los sacerdotes, suscita nuevas y santas vocaciones, ayuda a todos los que entregan su vida a la causa de Cristo y a la extensión de su Reino.

¡Dichoso Juan Diego, hombre fiel y verdadero! Te encomendamos a nuestros hermanos y hermanas laicos, para que, sintiéndose llamados a la santidad, impregnen todos los ámbitos de la vida social con el espíritu evangélico. Bendice a las familias, fortalece a los esposos en su matrimonio, apoya los desvelos de los padres por educar cristianamente a sus hijos. Mira propicio el dolor de los que sufren en su cuerpo o en su espíritu, de cuantos padecen pobreza, soledad, marginación o ignorancia. Que todos, gobernantes y súbditos, actúen siempre según las exigencias de la justicia y el respeto de la dignidad de cada hombre, para que así se consolide la paz.

¡Amado Juan Diego, “el águila que habla”! Enséñanos el camino que lleva a la Virgen Morena del Tepeyac, para que Ella nos reciba en lo íntimo de su corazón, pues Ella es la Madre amorosa y compasiva que nos guía hasta el verdadero Dios. 

Amén.


🔎 Te comparto el texto de las apariciones de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego. Pulsa el enlace azul.

NICAN MOPOHUA (Texto original de las apariciones de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego


🔎 Te comparto una película breve de las apariciones de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego.



San Juan Diego, ruega por nosotros

miércoles, 7 de octubre de 2020

07 de Octubre - Virgen del Rosario

Virgen del Rosario, dominicos

Sabemos que el Rosario ha sido –y aún sigue siendo– la oración mariana más extendida. Por desgracia, está cayendo en desuso sobre todo entre la gente joven, pues resulta –aparentemente– anticuada y aburrida. Sin embargo, cuando uno vence estos prejuicios y se anima a rezarlo a diario, descubre gratamente que esta oración alberga una gran riqueza espiritual: por eso es la oración mariana por excelencia.

¿Qué hace del Rosario una oración tan especial?

Primeramente, podemos resaltar que tiene una estructura muy sencilla, en la que lo más importante son el Padrenuestro, las diez Avemarías y el Gloria que se rezan en cada misterio. No hace falta seguir el guion en un libro de oraciones ni que haya varias personas. El Rosario se puede rezar en privado o en comunidad, en una capilla, en la intimidad de nuestra habitación o en un autobús mientras vamos a nuestro lugar de trabajo. Además, el hecho de que combine las oraciones más conocidas por los cristianos, no sólo facilita su rezo: sobre todo le dan una gran profundidad. 

Por otra parte, nos invita a contemplar pasajes –o misterios– fundamentales de los Evangelios y de la vida de María, lo cual hace que nuestro modo de contemplar a Dios sea diferente a medida que avanzamos en el rezo del Rosario. Por ejemplo, no es lo mismo lo que sentimos cuando rezamos las Avemarías mientras contemplamos la Anunciación, a cuando contemplamos el Nacimiento del Señor, la oración en el Huerto de los Olivos o a Jesús muerto en los brazos de su Madre. También interviene mucho nuestro estado anímico, pues no es igual rezar el Rosario con la alegría de haber conseguido un buen puesto trabajo, a hacerlo desde la angustia de tener a un familiar gravemente enfermo. Todo eso es lo que hace del Rosario un camino orante que cambia día a día.

Asimismo, se trata de una oración repetitiva que, cuando se reza con devoción y un ritmo bien acompasado, nos ayuda a recogernos dentro de nuestro corazón y a alcanzar un «estado contemplativo» que nos sitúa ante la amorosa presencia de Dios. Pero esto, por lo general, no se consigue rápidamente, pues requiere de práctica. 

Y es que, a medida que vamos tomando pericia y destreza en este rezo, notamos cómo va aunando y armonizando las dimensiones de nuestra persona –intelecto, corazón y corporalidad– y las recoge en nuestro interior para focalizarlas en Dios. Por una parte, nos pide tener el intelecto atento en el misterio que estamos contemplando, así como en lo que le decimos a la Virgen María. Si no estamos atentos, el Rosario pierde bastante de su sentido. Pero este «estar atentos» no significa que necesariamente debamos razonar el contenido de lo que estamos orando. Aunque no está contraindicado hacerlo, más que razonar, es mejor limitarnos contemplar. Por eso, en vez de meditar los misterios mientras hacemos un silencio reflexivo, lo hacemos mientras rezamos Avemarías, porque el objetivo es contemplar los misterios con los ojos de María.

Por otra parte, es muy importante tener el corazón encendido en amor hacia María y su Hijo. En efecto, a medida que rezamos el Rosario, vamos sintiendo cómo el amor que sentimos en nuestro corazón se convierte en el motor que nos mueve a contemplar a Dios. Como decíamos anteriormente, una ayuda muy importante es rezar con un ritmo bien acompasado, porque esto nos ayuda a sentir cómo el Espíritu de Dios entra en nosotros (cf. Gn 2,7), y su amor enciende nuestro corazón (cf. 1Jn 4,8). Esto no es fácil de conseguir al principio. Requiere práctica y una dolorosa transformación interior.

Curiosamente, al rezar el Rosario también interviene activamente nuestro cuerpo, pues debemos sostener con nuestra mano el rosario e ir pasando una a una las cuentas a medida avanzamos en la oración. También interviene nuestra respiración si dejamos que se acompase a la cadencia de la oración: lo cual es un buen ejercicio contemplativo practicado sobre todo en la Iglesia Ortodoxa. Asimismo, nuestro cuerpo participa en el Rosario cuando lo rezamos dando un paseo por la calle, en el jardín de nuestra casa o en el claustro de nuestro convento. En ese caso, es bueno que la oración marque el ritmo de nuestro caminar.

Pues bien, cuando nuestro intelecto, nuestro corazón y nuestra corporalidad rezan armónicamente el Rosario, entonces sentimos cómo convergen «naturalmente» hacia Dios, centro de nuestra vida y de nuestro corazón. Pero, por lo general, esta armonía no se logra rápidamente. Hacen falta semanas, meses o años para alcanzar una cierta maestría. Cuando eso ocurre, uno llega con facilidad al estado de recogimiento y descubre que el Rosario es un maravilloso medio para estar junto a Dios.

No debemos olvidar otro importante factor que ha hecho que el Rosario se extienda tanto por todo el mundo: son muchos –muchísimos– los testimonios de personas y ciudades enteras que aseguran que su rezo fue fundamental para que Dios les atendiera una petición muy importante. Hablamos de miles de personas sanadas, de maridos e hijos que volvieron sanos y salvos de la guerra, de ciudades liberadas del asedio de un ejército enemigo, de regiones que superaron los devastadores efectos de una epidemia o de una erupción volcánica, etc. Y eso es así porque el Rosario nos ayuda a pedir debidamente lo que nos conviene (cf. Rm 8,26), y a aceptar dócilmente la respuesta de Dios, que no siempre es como nosotros la esperamos, pues sus pensamientos no son nuestros pensamientos, ni sus caminos son nuestros caminos (cf. Is 55,8).

Hemos dejado para el final la clave más importante: María. Se alcanza el dominio del Rosario cuando logramos rezarlo junto a Ella, al compás de su corazón, contemplando los misterios con el amor de la Madre, la humildad de la Esclava del Señor y la fidelidad de quien estuvo al pie de la Cruz. Y, así, María nos ayuda a orar en sintonía con el Espíritu de su Hijo, que clama en nuestro corazón palabras inefables (cf. Rm 8,26) que sólo entienden los enamorados. Palabras que brotan en forma de Padrenuestros, Avemarías y Glorias.

Autor:  Fr. Julián de Cos, O.P.

domingo, 23 de agosto de 2020

Oración a la Virgen

 


Nuestra madre, la Virgen María nos acompaña en el camino de esta pandemia. No dejemos de orar le como intercesora de todas las gracias que necesitamos para este momento.

Oración a María

Oh María,
tú resplandeces siempre en nuestro camino
como un signo de salvación y esperanza.
A ti nos encomendamos, Salud de los enfermos,
que al pie de la cruz fuiste asociada al dolor de Jesús,
manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación del pueblo romano,
sabes lo que necesitamos
y estamos seguros de que lo concederás
para que, como en Caná de Galilea,
vuelvan la alegría y la fiesta
después de esta prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor,
a conformarnos a la voluntad del Padre
y hacer lo que Jesús nos dirá,
Él que tomó nuestro sufrimiento sobre sí mismo
y se cargó de nuestros dolores
para guiarnos a través de la cruz,
a la alegría de la resurrección. Amén.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios,
no desprecies nuestras súplicas en las necesidades,
antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.

viernes, 14 de agosto de 2020

15 de Agosto - Solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María


🔍¿Qué se celebra en esta fiesta?

Que la Virgen María, luego de su muerte fue resucitada y asunta al cielo, es decir, llevada al Cielo como la primera resucitada, por su hijo Jesús. 

🔍¿Qué significa para nuestras vidas?

La Asunción de la Virgen es la primicia de lo que nos sucederá a nosotros si perseveramos en amar como Cristo amó y en la humildad de ponernos en manos de Dios como niños, siempre dispuestos al "Hágase tu voluntad".  La Virgen nos enseña que si se cuenta con Dios en la vida, todo es posible. Dios es la fuerza de los que no son nada, de los que no tienen nada, de los que no pertenecen a los poderosos. 

🔍¿Qué nos enseña?

  • Que Dios es misericordioso y nos invita a seguir el estilo de vida de la Virgen caracterizado por la humildad y la disponibilidad al plan de Dios. como ella estamos invitados a decir constantemente: "Hágase tu voluntad y no la mía".
  • Que ha llegado un nuevo tiempo de esperanza para saber lo que nos espera después de esta vida en la tierra y para seguir confiando en un Dios que tiene en sus manos la historia de la humanidad.
  • Que Dios nos invita a ver que esta crisis es una oportunidad para recibir a Dios en nuestros corazones y así forjar una nueva sociedad.

🔍 Si deseas seguir ampliando y meditando, te comparto lo que dice el Catecismo en relación a esta solemnidad

966 "Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo y enaltecida por Dios como Reina del universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los señores y vencedor del pecado y de la muerte" Es decir, la Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos:

«En el parto te conservaste Virgen, en tu tránsito no desamparaste al mundo, oh Madre de Dios. Alcanzaste la fuente de la Vida porque concebiste al Dios viviente, y con tu intercesión salvas de la muerte nuestras almas

967 Por su total adhesión a la voluntad del Padre, a la obra redentora de su Hijo, a toda moción del Espíritu Santo, la Virgen María es para la Iglesia el modelo de la fe y de la caridad. Por eso es "miembro supereminente y del todo singular de la Iglesia", incluso constituye "la figura" de la Iglesia.

968 Pero su papel con relación a la Iglesia y a toda la humanidad va aún más lejos. "Colaboró de manera totalmente singular a la obra del Salvador por su obediencia, su fe, esperanza y ardiente amor, para restablecer la vida sobrenatural de los hombres. Por esta razón es nuestra madre en el orden de la gracia". 


Querida Madre Asunta al Cielo, 

Ruega por nosotros