miércoles, 22 de julio de 2020

Domingo 19 de julio del 2020


Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13, 24-43

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los trabajadores a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?” 

Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los trabajadores le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, porque, al arrancar la cizaña, podrían arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la cosecha y, cuando llegue la cosecha, diré a los que han de recogerla: “Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y el trigo almacénenlo en mi granero”». Les propuso esta otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas». 

Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.» Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo». Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo». 

Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los que recogen la cosecha los ángeles. Así como se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».

Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Dios ama y espera que cambiemos, el hombre no ama y se desespera al no ver cambios

En el evangelio se nos presenta la parábola del trigo y la cizaña dando a conocer que Dios todo lo hizo bien y bueno. Respecto a la pregunta sobre el mal, Jesús contesta que fue el enemigo del hombre quien esparció la semilla del mal en el corazón del hombre.

Nos explica también que han brotado el trigo y la cizaña juntos, ciudadanos del reino y partidarios del Maligno, y podemos caer en la tentación de querer sacar la cizaña, desaparecerla y hasta pedir a Dios que elimine a toda la gente que vive como la cizaña y haciendo el mal. Jesús va a responder que no, porque al arrancar la cizaña se puede arrancar el trigo. Dios permite el mal para sacar el bien.

Dios ama a todos, a buenos y a malos, a los santos y a los encarnecidos pecadores, porque ama tiene paciencia y como dice en la primera lectura: "Nos da la dulce esperanza que después del pecado nos podamos arrepentir”. Jesús nos presenta a un Dios paciente que no deja de darnos oportunidades.

Por otro lado, vemos que Dios teniendo la autoridad para deshacerse de la cizaña, no lo hace porque tiene esperanza de que la cizaña cambie. Si Dios se reserva el juicio para el final, ¿Quiénes somos nosotros para juzgar? Y es que Dios ama mucho por ello espera mucho, nosotros no esperamos porque en el fondo poco amamos.

Reflexionemos también sobre la mirada amorosa de Dios sobre todos nosotros. Si él tiene esperanza es porque realmente hay personas que consideradas cizaña, se volvieron buen trigo, como es el caso de San Pablo, San Agustín… así también hay casos opuestos como Judas y otros.

Pero Jesús no deja tampoco de mencionar que la justicia de Dios, de todas maneras se realizará en el juicio final, un juicio con misericordia, por darnos tantas oportunidades para arrepentirnos y si es así, brillaremos como el sol en el reino del Padre.

Que nuestra madre la Virgen María, nos ayude a aprovechar las oportunidades para arrepentirnos y dar también a otros oportunidades para lo mismo.

Ofrezcamos nuestro día:

Dios Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.

Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza este día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.

Cuenta con mis oraciones, que yo cuento con las tuyas.

Dios te bendiga.

Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap.

domingo, 12 de julio de 2020

Domingo 12 de julio del 2020


Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13, 1-9

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: Les decía: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotaron en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se marchitaron y por falta de raíz se secaron. Otras cayeron entre espinos, que crecieron y las ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio fruto: unas, ciento; otras, sesenta; otras, treinta. El que tenga oídos que oiga».

Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Dios no nos llamó a ser los mejores, pero sí a dar todos los frutos posibles

Si bien ahora estamos casi privados de la Eucaristía que es el banquete celestial, aún tenemos el otro banquete que es la Palabra de Dios. En el evangelio de hoy, Jesús nos habla de un sembrador, de la semilla y de la tierra que la recibe. Él mismo explica que la semilla es el conocimiento de los misterios del Reino que encontramos en la Palabra y la tierra es nuestro corazón ¿Qué tipo de terreno somos?
La primera vez, la semilla cayó al borde del camino, es decir, representa a quienes nos gusta escuchar la Palabra pero no hacemos nada para cuidarla, conservarla, hacerla crecer; esto es, no leemos, no oramos, no profundizamos… y se nos olvida.
La segunda vez, la semilla cayó en terreno pedregoso, esto es, no echa raíces; para ello, hay que vivir la fe, hay que comprobarla por nuestra propia experiencia, tener un encuentro personal con Jesús que es la Palabra hecha hombre y así, volvernos testigos de la verdad y cambiar nuestra vida, pero si no es así, la semilla morirá.
El tercer terreno es de espinas, esto es, seducido por otras riquezas y no deja crecer la fe, porque nuestro corazón, tiene otro tesoro, nuestra vida no escogió la roca para que ahí sea construida, aquí Jesús ha sido desplazado y no ocupa el primer lugar ¿Qué está ocupando el lugar de Dios?
Por último la semilla cayó en tierra buena, esto representa al corazón que la escucha, la cuida, la pone en práctica, hace de ella su tesoro y como resultado da muchos frutos en su vida, frutos de paz, alegría, esperanza, caridad… Nuestro corazón es la buena tierra, por ello quitemos todo lo que no impide dar frutos Dios, porque Dios nos ha dado todo para ser fructíferos.
Que nuestra madre la Virgen María, nos acompañe a dar muchos frutos poniendo la Palabra en el centro de nuestras vidas.

Ofrezcamos nuestro día:

Dios Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.
Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza este día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.
Cuenta con mis oraciones, que yo cuento con las tuyas.

Dios te bendiga.
Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap

domingo, 5 de julio de 2020

06 de julio - Día del Maestro


Deseo expresar mi sincero agradecimiento y felicitación a nuestros queridos maestros y maestras, por desarrollar su labor con entrega e inspirarnos siempre a crecer de manera integral en los dones que Dios nos dio. Feliz día Maestro.  En tu honor estos sencillos pensamientos:



                Un maestro es ahora más que nunca...



Quien enseña en una clase y forma en un corazón

Quien comparte conocimientos y regala sabiduría

Quien ha encontrado una manera de trabajar, pero sobretodo de amar

Quien no se ciñe a un horario, porque para enseñar no hay horarios

Quien no tiene como motivación una remuneración, sino su propia vocación

Quien ve a sus alumnos no solo aprendices, sino también maestros

Quien abre las puertas no solo del aula, sino de su casa para prolongar su enseñanza

Quien no solo quiere ser el mejor, sino que quiere sacar lo mejor del alumno

Quien no se conforma con informar, sino que trabaja en el corazón para amoldar

Quien se muestra disponible no solo para responder, sino para escuchar

Quien hace de su casa una escuela y de la escuela su segundo hogar

Quien tiene como modelo a Jesús y de Jesús es instrumento

Gracias maestros pues son las manos de Dios para hacer sus obras maestras

                                                         Hno. David Pacheco, OFM cap                                                                                                

FELIZ DÍA DEL MAESTRO

QUE JESÚS, EL MAESTRO POR EXCELENCIA, TE BENDIGA






SEÑOR YO TAMBIÉN QUIERO SER MAESTRO…

No para transmitir información, sino para enseñar lecciones de vida.

No para educar en pos de una carrera, sino para vivir intensamente sin carreras. 
No para creer que lo sé todo, sino para aprender de todos.

No para saber más que el estudiante, sino para aprender de él. 

No para enseñar con las palabras, sino con el testimonio de vida. 
No para dar lecciones, sino lo mejor y lo más necesario. 
No para informar, sino para formar mentes y corazones. 
No para ponerme adelante, sino al lado de quien me necesita. 

No para generar deseos de éxito económico, sino de ser personas útiles. 
No para basarme solamente en libros, sino, sobre todo, en el libro de la vida. 
Aprendiendo siempre… sin rendirme hasta llegar asemejarme al Maestro de maestros: Jesucristo.

                                                    Hno. David Pacheco, OFM cap                                                                                                

FELIZ DÍA DEL MAESTRO

QUE JESÚS, EL MAESTRO POR EXCELENCIA, TE BENDIGA


03 de julio - Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico



El 3 de julio se celebra el Día Internacional libre de bolsas de plástico, con un objetivo claro: reducir las bolsas de plástico de un solo uso y fomentar su consumo responsable. En Reflexiones para el camino deseamos unirnos a esta cruzada. Acompáñanos a reflexionar y sobre todo, comprométete a colaborar, hay muchas razones para ello.

¿Por qué son tan dañinas las bolsas de plástico?

Las bolsas de plástico tardan más de 500 años en descomponerse. Se estima que cada persona gasta una media de unas 230 bolsas de plástico al año, lo que representa más de 500 billones de bolsas de plástico en el mundo. Al no ser reciclables, las bolsas quedan en el planeta perjudicando a todos los que aquí vivimos, todos los seres vivos del planeta.

A los océanos llegan cerca de 12 millones de toneladas de plásticos cada año. Estos residuos suponen una grave amenaza para los océanos y las especies marinas. Uno de cada seis peces que se venden en las pescaderías contiene microplásticos en sus estómagos. El plástico ya ha entrado en la cadena trófica.

¿Qué se puede hacer para reducir las bolsas de plástico?

Te damos algunas ideas útiles a la hora de terminar con las bolsas de un solo uso:

  • Nunca salgas de casa sin una bolsa de tela: las bolsas de tela ocupan muy poco espacio y no pesan. No te costará nada llevar una o varias en el bolso. Nunca se sabe cuándo tendremos que hacer una compra imprevista.
  • Si no llevas bolsa y te ofrecen una en la tienda, piensa realmente si la necesitas. Quizás lo que has comprado pueda caber en tu bolso, cartera o mochila. No compres la bolsa de manera automática, ¡piénsalo!
  • Reutiliza las bolsas que tienes en casa. Por mucho que queramos reducir las bolsas, siempre se nos acumulan una buena cantidad en casa, ¡no las tires! puedes reutilizarlas para comprar o para bolsa de basura.
  • En caso de tener que tirar bolsas porque están en mal estado, tíralas al contenedor de los plásticos.

 El 3 de julio se celebra el Día Internacional libre de bolsas de plástico, con un objetivo claro: reducir las bolsas de plástico de un solo uso y fomentar su consumo responsable. En Reflexiones para el camino deseamos unirnos a esta cruzada. Acompáñanos a reflexionar y sobre todo, comprométete a colaborar, hay muchas razones para ello.

¿Por qué son tan dañinas las bolsas de plástico?

Las bolsas de plástico tardan más de 500 años en descomponerse. Se estima que cada persona gasta una media de unas 230 bolsas de plástico al año, lo que representa más de 500 billones de bolsas de plástico en el mundo. Al no ser reciclables, las bolsas quedan en el planeta perjudicando a todos los que aquí vivimos, todos los seres vivos del planeta.

A los océanos llegan cerca de 12 millones de toneladas de plásticos cada año. Estos residuos suponen una grave amenaza para los océanos y las especies marinas. Uno de cada seis peces que se venden en las pescaderías contiene microplásticos en sus estómagos. El plástico ya ha entrado en la cadena trófica.

¿Qué se puede hacer para reducir las bolsas de plástico?

Te damos algunas ideas útiles a la hora de terminar con las bolsas de un solo uso:

·         Nunca salgas de casa sin una bolsa de tela: las bolsas de tela ocupan muy poco espacio y no pesan. No te costará nada llevar una o varias en el bolso. Nunca se sabe cuándo tendremos que hacer una compra imprevista.

·         Si no llevas bolsa y te ofrecen una en la tienda, piensa realmente si la necesitas. Quizás lo que has comprado pueda caber en tu bolso, cartera o mochila. No compres la bolsa de manera automática, ¡piénsalo!

·         Reutiliza las bolsas que tienes en casa. Por mucho que queramos reducir las bolsas, siempre se nos acumulan una buena cantidad en casa, ¡no las tires! puedes reutilizarlas para comprar o para bolsa de basura.

·         En caso de tener que tirar bolsas porque están en mal estado, tíralas al contenedor de los plásticos.

 

Oración por el Año especial Laudato Si

Dios amoroso,

Creador del cielo, de la tierra y de todo lo que hay en ella.

Abre nuestras mentes y toca nuestros corazones, para que podamos ser parte de la creación, tu don.

Sé presente para los necesitados en estos tiempos difíciles, especialmente para los más pobres y más vulnerables.

Ayúdanos a mostrar solidaridad creativa para enfrentar las consecuencias de esta pandemia mundial.

Haznos valientes para abrazar los cambios dirigidos a la búsqueda del bien común.

Ahora más que nunca, que podemos sentir que todos estamos interconectados e interdependientes.

Haz de tal modo que logremos escuchar y responder al grito de la tierra y al grito de los pobres.

Que puedan ser los sufrimientos actuales los dolores de parto de un mundo más fraternal y sostenible.

Bajo la mirada amorosa de María Auxiliadora, te pedimos por Cristo Nuestro Señor.

Amén.

 



Domingo 5 de julio del 2020


Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 11, 25-30

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera». 

Palabra del Señor.

 REFLEXIÓN 

 Para dejarse consolar y conocer a Jesús, solo se necesita un corazón sencillo 

En este evangelio contemplamos el amor que Dios nos tiene, y descubrimos dos maneras de amar que hemos de saber percibir. Una de ellas es que Jesús nos ha revelado sus secretos, se ha dado a conocer, porque nos debe considerar importantes, personas especiales, ya que los secretos solo se dan a los amigos íntimos y Jesús nos ha revelado su amor, su vida, su Padre, sus planes de salvación, sus promesas, todo ello es signo patente de su amor, ¿tú también le compartes todos tus secretos a Jesús? 

Y otra forma de amar, quizás más fácil de reconocer es aliviar nuestra cargas, se presenta como el amigo que nos acompaña en el camino y quiere que encontremos el consuelo: “Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados y encontrarán descanso”. Ahora más que nunca ofrece su presencia, porque Él sabe de sufrimientos “varón de dolores”, Él sabe de persecuciones, traiciones, trabajos, pérdida de seres queridos como su padre en la tierra San José, su amigo Lázaro…y nos ofrece su consuelo, su paz, su fortaleza, su gracia para sobrellevar y hasta para consolar a otros.

Pero solo nos pide un requisito: ser sencillos de corazón, tener un corazón humilde que significa necesitado de Él. Que reconoce que no lo sabe todo y que desea conocerlo para que Jesús le revele sus secretos. Y además, ser sencillos para dejarse ayudar. Aquel que cree que lo puede todo, que se cree fuerte cuando en realidad es débil, que se siente seguro, sin necesidad de los demás… está cerrando las puertas a Jesús, uno mismo rechaza ese amor que lo quiere sostener y darle descanso.

Que nuestra madre la Virgen María, nos ayude a tener un corazón sencillo.

 Ofrezcamos nuestro día: 

Dios Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.

Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza este día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.

Cuenta con mis oraciones, que yo cuento con las tuyas. Dios te bendiga.

 Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap

miércoles, 1 de julio de 2020

¿Cómo reconciliarse en tiempos de Covid19?


En tiempos como estos, cuando no es posible acudir a un sacerdote para solicitar el sacramento de la reconciliación, muchos echamos de menos dicho sacramento. No podemos reemplazarlo, pero hay algunas alternativas que el Papa Francisco nos ha dado a conocer como medida extraordinaria  a causa de la Emergencia Sanitaria por la Pandemia COVID 19.

Cuando brota del amor de Dios amado sobre todas las cosas, la contrición se llama "contrición perfecta"(contrición de caridad). Semejante contrición perdona las faltas veniales; obtiene también el perdón de los pecados mortales, si comprende la firme resolución de recurrir tan pronto sea posible a la confesión sacramental (cf Concilio de Trento: DS 1677).
                                                                                                Catecismo de la Iglesia Católica N°1452

"Haz lo que dice el catecismo, es muy claro: si no encuentras un sacerdote para confesar, habla con Dios, él es tu padre y dile la verdad: 'Señor, he combinado esto, esto, esto, perdóname, y pídele perdón con todo el corazón, con el acto de dolor, y prométele 'luego me confesaré, pero perdóname ahora… e inmediatamente volverá a la gracia de Dios"
                                                                                                                                            Papa Francisco

Aquí te compartimos una ideas para que puedas celebrar un Acto Personal de Reconciliación con Cristo

1. Busca un lugar tranquilo dentro de tu casa

2. Ponte en presencia de Dios, invoca al Espíritu Santo con un canto o con alguna oración, Te sugerimos esta:

Ven, Espíritu Santo,
Llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía, Señor, tu Espíritu.
Que renueve la faz de la Tierra.
Oh Dios, que llenaste los corazones de tus fieles
con la luz del Espíritu Santo; concédenos que,
guiados por el mismo Espíritu, sintamos con rectitud y
gocemos siempre de tu consuelo.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.


3. Lee la Parábola del Hijo Pródigo, (Evangelio San Lucas 15, 11-32) es un texto que nos muestra la misericordia y el amor de Dios por nosotros.

4. Haz un examen de conciencia profundo, en tu interior. ¿Cómo herí mi relación con Dios? ¿Cómo herí a mis hermanos: familia, hermanos pobres y con la creacion? ¿Cómo me herí a mí mismo? Pensar también en aquello que pudiste hacer y no hiciste: las omisiones. 

5. Pide perdón a Dios, sinceramente. Haz un acto de contrición, de dolor sincero por los pecados cometidos. Podemos rezar el Salmo 51 (50), llamado también el Miserere o rezar una oración de contrición, te sugerimos esta fórmula:

Señor mío, Jesucristo,
Dios y hombre verdadero,
Por ser tú quien eres y porque te amo,
me pesa de todo corazón haberte ofendido;
y me propongo con tu ayuda nunca más pecar y
apenas pueda, confesarme.
Dios mío, perdóname.

Aquí te compartimos con audiovideo el Salmo 51(50)




6. Reza el Padre Nuestro con espíritu de hijo que ha vuelto a los brazos del Padre.



7. Agradece y alaba a Dios, con un canto de alabanza o con el Magníficat que puedes cantar o leer en la Biblia, lo encuentras en el Evangelio de Lucas 1, 46-55.

Proclama mi alma la grandeza del Señor, 
se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, 
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones 
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí. 
Su nombre es Santo y su misericordia llega 
a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo, 
dispersa a los soberbios de corazón. 
Derriba del trono a los poderosos 
y enaltece a los humildes. 
A los hambrientos los colma de bienes 
y a los ricos despide vacíos.
Auxilia a Israel su siervo, 
acordándose de su santa alianza 
según lo había prometido a nuestros padres 
en favor de Abrahám y su descendencia por siempre.

           Aquí puedes escucharlo o cantarlo, en la musicalización que hizo el grupo Kairoi:




 GRACIAS PADRE POR TU PERDÓN, 
¡QUÉ HERMOSO ES ESTAR CONTIGO!

29 de junio - Día del Papa



Hoy celebramos el Día del Papa. Por eso, nos unimos en oración 🙏 por nuestro querido Pastor, el Papa Francisco, sus intenciones y su ministerio de amor y servicio para la humanidad.


Te compartimos además el discurso del Nuncio Apostólico en el Perú, Monseñor Nicola Girasoli con ocasión de esta fiesta de la Iglesia: El Día del Papa /Solemnidad de San Padro y San Pablo.



29 de Junio - Solemnidad de San Pedro y San Pablo

                                    

Hoy celebramos la fiesta de las columnas de nuestra iglesia, San Pedro que fue el primero en confesar la fe y San Pablo el maestro insigne que la interpretó. El primero fue el primer Papa de la Iglesia primitiva y el segundo fue quien llevó a los gentiles la fe de la Iglesia. Ambos apóstoles se complementaron para servir a la Iglesia de Cristo y ambos también tuvieron el mismo final en el martirio: uno murió crucificado de cabeza y el otro decapitado.

La vida de ambos nos ha de enseñar que Dios llama muchas veces a los que uno menos piensa, ¿quién se iba a imaginar que Jesús le iba a dar el cuidado de su Iglesia a un pescador? o ¿quién iba a pensar que Jesús iba a llamar a uno de sus perseguidores más temibles para difundir su evangelio?

Así es de maravilloso Dios, nosotros no podemos descartar a nadie para el servicio de Dios, porque una vez que Dios los toca, se vuelven instrumentos valiosos para expandir su Reino.

San Pedro nos enseña a reconocer a Jesús “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” y Jesús le hace saber que, el reconocerlo ya es una gracia de Dios, que no es por obra humana, por ello, decimos que Dios nos amó primero, él tomo la iniciativa para amarlo y reconocerlo.

San Pablo nos enseña a ser evangelizadores y esto también es gracia de Dios, va a decir “El Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje”, por ello en ambos casos tenemos que orar mucho para que Dios haga su obra en nosotros.

Que nuestra Madre la Virgen María, interceda por el Papa Francisco que es el Vicario de Cristo, para que siga guiando a su Iglesia según el Espíritu Santo.


Cuenta con mis oraciones, que yo cuento con las tuyas. Dios te bendiga.

Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap.

Domingo 28 de junio del 2020


                                 

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 10, 37-42

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí. El que trate de salvar su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la salvará. El que los recibe a ustedes me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá recompensa de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, sólo porque es mi discípulo, les aseguro que no perderá su recompensa».

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

Si Dios está en primer lugar, todo lo demás estará en su lugar


Todo orden tiene una prioridad, San Agustín decía: “Mantén el orden y el orden te mantendrá a ti”; por ello debemos tener un orden de valores en nuestras vidas y por ello Jesús nos va a recordar el primer mandamiento: “Amar a Dios sobre todas las cosas”. Entonces, en primer lugar ha de estar el amar a Dios, y recalca “el que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí” y una vez que Dios ocupe el primer lugar, todo lo demás estará en su lugar.


Jesús no pide un amor que excluya a tus seres queridos, sino todo lo contrario, incluirlos en el amor a Dios, porque si amamos a Dios, por amor a Dios amaremos a los nuestros. Cómo seguir amando a un cónyuge infiel, a un hijo mal agradecido, a un hermano que te traicionó, si no es con el amor de Dios y por amor a Dios. El amor de Dios redunda para nuestro bien, amar a Dios para amar a todos, pero amarlos mejor, porque al amar a Dios, Dios me enseñará a amar.


Muchas veces, este amor a Dios, se hace por medio de la cruz, sufrir por amor vale la pena, como dijeron por ahí “Si vas a amar vas a sufrir y si no quieres amar, entonces para qué vas a vivir”.


Por otro lado, este amor a Dios nos lleva amar al prójimo, porque Dios ha querido estar en el prójimo para amarlo concretamente. Ahora, en este tiempo en que más se necesita dar, entregarse, ser generoso hasta con los detalles más insignificantes, como el buen trato, el saludo amable, la sonrisa acogedora, el cuidarse para cuidar a los demás… como Jesús nos dice, aunque sea dando un vaso de agua, pues nadie es tan pobre que no pueda dar algo, sino sería un miserable, pero Dios nos ha enriquecido con su amor, porque sabe que cuanto más amamos, más felices somos.


Que nuestra madre la Virgen María, nos ayude a poner a Dios en primer lugar.


Ofrezcamos nuestro día:

Dios, Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.

Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza este día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.


Cuenta con mis oraciones, que yo cuento con las tuyas. Dios te bendiga.


Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap

sábado, 20 de junio de 2020

FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos amigos, 

Paz y bien
Les compartimos nuestra serie de vídeos sobre una de las mayores devociones de nuestra Iglesia: la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y al inmaculado Corazón de María. Esperamos los disfrutes y puedas compartirlos y comentarlos.


Episodio 5: FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN




Episodio 6: INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA



Episodio 4: El mayor de los consuelos



Episodio 3: Amigo que nunca falla



Episodio 2: Modelo de Humildad



Episodio 1: Modelo de Amor




DIOS TE BENDIGA 
Y 
NO OLVIDES REPETIR CONSTANTEMENTE: 

Jesús, manso y humilde de corazón, 
haz mi corazón semejante al tuyo. 
Amén.

Domingo 21 de junio de 2020 - DÍA DEL PADRE





Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 10, 26-33

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No tengan miedo a los hombres, porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche díganlo ustedes en pleno día, y lo que escuchen al oído pregónenlo desde la azotea. No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, teman más bien al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unas moneditas? Y, sin embargo, ni uno de ellos cae al suelo sin que el Padre de ustedes lo disponga. En cuanto a ustedes hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados. Por eso, no tengan miedo; no hay comparación entre ustedes y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte delante de mi Padre que está en el cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en el cielo».

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN
No pasemos: del miedo a morir, al miedo a vivir
Feliz día del padre

Este día nos tiene que llevar a pensar en nuestro Padre Dios, y hoy sobre todo que las lecturas nos hablan de no tener miedo: “No tengan miedo” y lo primero a reconocer es ¿a qué le tenemos miedo? La mejor manera de vencer al miedo es reconocerlo y enfrentarlo, pero no solos, sino con Jesús y ahí cambia todo, porque solos no podemos ;pero sí con Dios. 

Jesús nos pide no tener miedo en tres momentos:
- No temer dar testimonio, ni al que dirán. No podemos callar y no hablar de Cristo, hablamos de tantas medicinas y no de la medicina de nuestra vida que es Cristo que está al alcance de todos y es lo que más se necesita para no perder las esperanzas.

- No temer a la muerte, porque nosotros vamos a resucitar, pero sí hay que temer a dónde nos iremos después de la muerte. Eso sí, ahí hay una muerte eterna lejos de Dios o una vida plenamente feliz con Dios. Una infelicidad eterna que hay que temer cuando nos alejamos de Dios.

- No temer a los bienes que nos pueden faltar, en este momento de incertidumbre, es el momento de poner nuestra certeza en la Divina Providencia, que nunca falla, porque quien confía en Dios, Dios nunca lo defrauda y nos hace ver como cuida a los gorriones, cuanto más a un hijo, que no pierde ni un cabello sin su permiso, porque nos cuida de tal manera que lo tiene todo previsto.

Por otro lado, no podemos vivir de temores, eso es ser esclavo del temor, «Cristo vino a liberar a cuantos, por miedo a la muerte, pasaban la vida entera como esclavos” (Heb. 2,15). Cristo no solo vino a librarnos de la muerte, sino del miedo a morir. Porque nos trajo la vida eterna y quiere que disfrutemos esta vida hasta el último segundo, el miedo paraliza, esclaviza y no te deja ver las cosas buenas de la vida. Por ello nos repite muchas veces “no tengan miedo” pues ahora hemos pasado del temor a la muerte al temor a vivir. Jesús es vida abundante. Y hoy en el día del padre, agradezcamos ese don maravilloso de ser padres, pues hasta Jesús quiso tener un padre en la tierra.

Que nuestra madre la Virgen María, nos lleve a confiar en Dios y no temer.


Ofrezcamos nuestro día:

Dios, Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.

Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza este día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.

¡Feliz día del padre!

Cuenta con mis oraciones,que yo cuento con las tuyas. Dios te bendiga.

Hno. David Pacheco, OFM Cap

Domingo 14 de junio del 2020 - CORPUS CHRISTI





Lectura del Santo Evangelio según San Juan 6, 51-58

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo». Los judíos se pusieron a discutir entre sí: «¿Cómo puede éste darnos de comer su carne?». Entonces Jesús les dijo: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no es como el maná que comieron sus padres y murieron; el que come de este pan vivirá para siempre».

Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Fiesta del Corpus Christi
El cristiano no puede vivir sin Eucaristía, sino no es cristiano

La solemnidad de hoy nos muestra el amor que Dios nos tiene en su Hijo. Si vemos, semana tras semana, nos muestra todo lo que hace por nosotros. Nos dio la resurrección, nos envió al Espíritu Santo, se reveló en la Santísima Trinidad y hoy nos dice que se ha quedado con nosotros en la Santa Eucaristía, que muy bien nos relata el evangelista San Juan, cuando Jesús manifiesta estas palabras: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre”.

Ahora más que nunca cuánta necesidad de estar acompañados. Jesús se ha quedado para acompañarnos y también para alimentarnos, por ello se muestra como pan, porque el pan es el alimento diario para vivir. Deberíamos ansiar la Eucaristía. Para nuestra vida espiritual, se nos presenta como la vida, pues el que no la come, no tendrá vida. Así como ahora tememos contagiarnos para no morir, igual cuánto temor debemos tener para no morir espiritualmente, si dejamos de comulgar, dejando que desfallezca el amor de Dios en nosotros.

También se nos presenta como la resurrección, nos dice: “Yo lo resucitaré en el último día”. Si aspiramos al cielo, aquí está el viático que nos ha de abrir las puertas, todo el que anhela ir al cielo tiene que recibir a Cristo en la tierra.

Y por último nos dice: “El que come mi carne y bebe mi sangre, habita en mí y yo en él”. Te imaginas que Dios, el dueño del universo quiere vivir en ti, quiere hacerse uno contigo. Por ello San Cirilo decía: “Así, como dos pedazos de cera derretidos juntos, no hacen más que uno, de igual modo el que comulga, de tal suerte está unido a Cristo, que él vive en Cristo y Cristo en él”. Después de todo ello, no podemos seguir siendo los mismos cuando comulgamos, no podemos ser indiferentes ante la ausencia de la Eucaristía, sino anhelarlo con más ansias y valorarlo más que nada en este mundo.

Que la Virgen María nos ayude a reconocer el valor incalculable de la Eucaristía para que no calculemos darnos a ella.

Ofrezcamos nuestro día:

Dios, Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.
Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza este día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.

Dios te bendiga

Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap