martes, 4 de agosto de 2020

04 de Agosto. Santo Cura de Ars

Hoy recordamos a San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars, proclamado patrono de los párrocos. Te presentamos aquí un video informativo:



Además, te compartimos tres anécdotas que te ayudarán a conocer más a este santo hombre:

Por si acaso...

En cierta ocasión le preguntan al Santo Cura de Ars:

-    ¿Por qué se detiene tanto tiempo, después de la consagración, contemplando la sagrada Hostia?

Su respuesta no carece de ingenuidad y profunda humildad:

-    Por si no tengo la dicha de contemplarlo en el Cielo.


Todo para Ella

Corría el año 1854, cerca de que la Iglesia proclamara el dogma de la Inmaculada Concepción... El Cura de Ars preparaba su parroquia para el solemne acontecimiento.

Cuenta la baronesa de Belvey:

“Algunos días antes de la proclamación de esta verdad de fe, oí cómo el siervo de Dios predicaba un sermón, en el cual recordaba con momentos de alegría, todo lo que había hecho por María Inmaculada.

Un escalofrío pasó por todo el auditorio cuando al terminar, exclamó:

-    ¡Si para dar algo a la Santísima Virgen pudiese venderme, me vendería!”.


El burro

Juan María Vianney fue autorizado a estudiar en el seminario, pero era considerado “muy lento” por los instructores. Después de ser suspendido en más de un examen, su rector le dijo:

“Juan, los profesores no te consideran apto para la sagrada ordenación al sacerdocio. Algunos te tachan de ‘burro que no sabe nada de teología’. ¿Cómo podemos promoverte al sacramento del sacerdocio?”.

La respuesta que San Juan María Vianney le dio se hizo célebre:

“Monseñor, Si Dios permitió que Sansón matara a cien filisteos con la quijada de un burro. ¿Qué cree que podría hacer con un burro entero como yo?”. 

Juan María acabó siendo ordenado sacerdote no por causa de sus luces intelectuales, que de hecho no eran su fuerte, sino por lo que más importa en cualquier sacerdote: la santidad de vidaSe convirtió nada menos que en uno de los más santos y extraordinarios párrocos conocidos en toda la historia de la Iglesia 


Domingo 2 de agosto del 2020- Nuestra Señora de los Ángeles



Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 14, 13-21
Fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles - La Porciúncula

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en una barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús la muchedumbre, sintió compasión de ellos y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que 27 vayan a los poblados y compren algo de comer». Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, denles ustedes de comer». Ellos le replicaron: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces». Les dijo: «Tráiganmelos». Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce canastos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

De ser consolados a consolar, de recibir a dar

En el evangelio de hoy, San Mateo nos va a revelar el corazón de Jesús. Aconteció que después de enterarse de la muerte de Juan Bautista, Jesús buscó un lugar tranquilo para orar, no buscó el consuelo de los hombres, sino el de su Padre, por ello, lo mejor que podemos hacer ante una mala noticia es acudir a la oración, que es abrir el corazón a Dios para que lo sane, lo aclare, lo fortalezca; pues solo en Dios encontramos la motivación para seguir adelante.

La gente seguía a Jesús y buscaba que Él los sanara, Él reconfortado con la oración sigue haciendo el bien y he aquí que se nos revela otra motivación que mueve el corazón de Jesús y es que siente compasión; esto es, hace suyos los dolores del otro, y los sana. Dice el Papa Francisco en la Evangelii Gaudium: “El amor a la gente es una fuerza espiritual que facilita el encuentro pleno con Dios”, pues no podemos amar a Dios sin amar al hermano.

Además, se da el milagro de la multiplicación de los panes, donde Jesús nos invita a tener un corazón dadivoso, como el de Él. Jesús no nos pide cosas grandiosas, ni dar más que otros, sino todo lo poco que tenemos y darlo con un corazón desprendido para que Él pueda hacer milagros en nuestra vida y en la de los demás. Darle tus cinco panes y tus dos peces es darle lo que tienes a tu alcance y darlo con amor.

Finalmente, como parte de la familia franciscana, hoy recordamos la Fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles, llamada también de la Porciúncula, que incluye una gracia especial que San Francisco obtuvo de Dios. Se trata de una indulgencia plenaria que se concede hoy, en tiempos de pandemia, a quienes realicen una contrición perfecta, una comunión espiritual y recen por las intenciones del Papa, acompañando con un Credo, Padre Nuestro, Ave María y Gloria. Para brindarte más detalles sobre los requisitos de la indulgencia he preparado un artículo que puedes visitar en mi blog: https://reflexionesparaelcaminolibros.blogspot.com


Oremos:
Virgen María, ayúdanos a tener los sentimientos de tu hijo Jesús y pasar a la acción concreta de ayudar a los más necesitados, con ayuda de tu misericordia.

Ofrezcamos nuestro día:
Dios Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.
Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza este día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.


Dios te bendiga

David Pacheco Neyra, OFM Cap

sábado, 1 de agosto de 2020

¿CÓMO RECIBIR LA INDULGENCIA EN ESTA FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES -LA PORCIÚNCULA, EN TIEMPO DE PANDEMIA?


Considera los siguientes pasos y encuéntrate con la misericordia de Dios: el Perdón de Asís que San Francisco consiguió para todos nosotros. Un corazón reconciliado se renueva en amor, generosidad, solidaridad, servicio y paz en medio de la tribulación. Para todo ello, son tres momentos que debes vivir:

1. ACTO DE CONTRICIÓN PERFECTA

Aquí te compartimos una ideas para que puedas celebrar un Acto Personal de Reconciliación con Cristo

1. Busca un lugar tranquilo dentro de tu casa

2. Ponte en presencia de Dios, invoca al Espíritu Santo con un canto o con alguna oración, Te sugerimos esta:

Ven, Espíritu Santo,
Llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía, Señor, tu Espíritu.
Que renueve la faz de la Tierra.
Oh Dios, que llenaste los corazones de tus fieles
con la luz del Espíritu Santo; concédenos que,
guiados por el mismo Espíritu, sintamos con rectitud y
gocemos siempre de tu consuelo.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.


3. Lee la Parábola del Hijo Pródigo, (Evangelio San Lucas 15, 11-32) es un texto que nos muestra la misericordia y el amor de Dios por nosotros.

4. Haz un examen de conciencia profundo, en tu interior. ¿Cómo herí mi relación con Dios? ¿Cómo herí a mis hermanos: familia, hermanos pobres y con la creacion? ¿Cómo me herí a mí mismo? Pensar también en aquello que pudiste hacer y no hiciste: las omisiones. 

5. Pide perdón a Dios, sinceramente. Haz un acto de contrición, de dolor sincero por los pecados cometidos. Podemos rezar el Salmo 51 (50), llamado también el Miserere o rezar una oración de contrición, te sugerimos esta fórmula:

Señor mío, Jesucristo,
Dios y hombre verdadero,
Por ser tú quien eres y porque te amo,
me pesa de todo corazón haberte ofendido;
y me propongo con tu ayuda nunca más pecar y
apenas pueda, confesarme.
Dios mío, perdóname.

Aquí te compartimos con audiovideo el Salmo 51(50)




6. Reza el Padre Nuestro con espíritu de hijo que ha vuelto a los brazos del Padre.


2. COMUNIÓN ESPIRITUAL
Participa en la Santa Misa con mucha devoción, toma en cuenta estas recomendaciones: 

1. Prepara tu corazón, piensa en el encuentro sagrado que tendrás con Jesús Eucaristía. De preferencia lee con anticipación las lecturas que se compartirán. 

2. Prepara, también, el lugar, ubícate en un lugar apropiado donde puedas mantener la atención. Sintoniza la transmisión minutos antes, apaga o bloquea cualquier distractor que pueda interferir. Es momento de concentrarte solo en la celebración.  


3. Cuando empiece la misa, únete profundamente, al sacerdote que preside, pidiendo perdón por los pecados que hayas cometido.

4. Escucha con atención la proclamación de las lecturas bíblicas, son Palabra de Dios. Medita en ellas con ayuda de la homilía del sacerdote.

5. Durante el Ofertorio, pon sobre el altar todo lo que estás viviendo, tus miedos, tus sufrimientos, tus esperanzas, tus intenciones, las intenciones del Papa.

7.- Vive con mucho respeto y fervor el momento de la Consagración, si es posible, ponte de rodillas para adorar a Jesucristo en su misterio de Amor, que toma nuestra carne y sangre y está a nuestro lado siempre. 

8.- Reza el Padrenuestro con claridad, acuérdate que eres hermano de todos los hombres.

8.- REALIZA TU COMUNIÓN ESPIRITUAL: Durante la Comunión, adopta una postura de reverencia, si es posible, ponte de rodillas. Es momento de hacer la comunión espiritual, expresando el deseo inmenso de recibir a Jesucristo en tu ser. Puedes recitar esta oración u otra similar en tu corazón.




9.- Al finalizar, agradece al Señor que hayas podido participar en la misa y da testimonio de este encuentro con Jesús en tu vida diaria.


3. REZA POR LAS INTENCIONES DEL PAPA FRANCISCO

Busca un momento tranquilo y ora por el Papa Francisco, por su ministerio e intenciones especialmente en estos tiempos de pandemia. Acompaña con un Credo, un Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

DIOS TE ESPERA PARA DARTE SU MISERICORDIA,
ACOGE EL PERDÓN DE ASÍS.

Recuerda siempre: 

Un corazón reconciliado se renueva en amor, generosidad, solidaridad, servicio al prójimo y paz en medio de la tribulación

viernes, 31 de julio de 2020

31 de Julio- Fiesta de San Ignacio de Loyola

En el día de San Ignacio de Loyola, te compartimos este video informativo con datos interesantes de su vida e itinerario espiritual. Más abajo encontrarás la Oración de San Ignacio, para que puedas meditarla y orarla, te será de gran ayuda en tu camino vital.




Oración de San Ignacio

Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, 
mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; 
todo mi haber y mi poseer. 
Tú me lo diste, a Ti, Señor, lo retorno. 
Todo es Tuyo: dispone de ello según Tu Voluntad. 
Dame Tu Amor y Gracia, que éstas me bastan. 
Amén.


San Ignacio de Loyola, ruega por nosotros


                     

lunes, 27 de julio de 2020

Retiro En Camino con la Esperanza

Paz y Bien hermanos, 

El día de ayer hemos terminado nuestro segundo Retiro para el Camino - Modalidad Virtual. Se tituló: En Camino con la Esperanza y fue un itinerario para ayudarnos a afrontar estos tiempos tan difíciles de Pandemia Covid 19 que vivimos.  

Esta vez, el camino tuvo tres partes:

- De la convivencia a la armonía
- De la incertidumbre a la esperanza 
- Del temor a la paz

Aquí les compartimos algunas de las reflexiones que nos acompañaron:







Aquí algunas fotos del encuentro. Realmente nos sentimos bendecidos por poder reflexionar juntos estos temas, nos damos fuerzas mutuamente y nos ayudamos a vivir el evangelio de Jesucristo, el evangelio de amor que nos trae gozo y paz, aun en medio de la tribulación.
¡Gracias Jesús!

                                                                 

                                             


         

        
        

PAZ Y BIEN

Si deseas conocer más acerca de nuestros Retiros para el camino, envíanos un mensaje WhatsApp al +51 999 997 490 o un correo electrónico a: reflexionesparaelcamino@gmail.com





Domingo 26 de julio del 2020


Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13, 44-46

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un comerciante que busca perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra».

Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

¿A qué vas a renunciar para quedarte con Jesús, el verdadero tesoro?


¿Cuál es el tesoro de tu vida? Porque “donde está tu tesoro, ahí está tu corazón”. El Evangelio nos invita a ver a Jesús como el tesoro más precioso de nuestra vida; al respecto, el papa Francisco nos dice: “Buscar a Jesús y encontrar a Jesús es el gran tesoro”.

Primero es buscarlo, y el hombre tiene dentro de sí, ese deseo de encontrar el tesoro de su vida, y lo busca, pero generalmente en lugares donde no se encuentra. A veces cree encontrarlo en las fantasías que nos ofrece este mundo, pero se da cuenta que no es el tesoro que buscaba. Y sigue buscando, y no para hasta encontrarlo.

Encontrar el tesoro, conlleva poner todas las riquezas en un segundo plano y no solo eso, sino que sacrifica cualquier riqueza para quedarse con el tesoro que es Jesús, es todo o nada, es vender todo para tenerlo todo, es dejar todo para ser todo en Él. ¿A qué estás dispuesto a renunciar para ser totalmente de Jesús?

A veces podemos pensar que encontrar a Jesús es pérdida, y en realidad lo es porque pierdes la tristeza, el sin sentido, los malos sentimientos, el vacío de la vida y ganas todo; sobre todo ganas la alegría de vivir, el gozo verdadero que tanto has buscado.

Cuando Dios le pide a Salomón que exprese un deseo, él no pidió las riquezas de este mundo, ni sus glorias, sino discernimiento para saber gobernar, nosotros también podemos ser como Salomón: inteligentes, pidiendo discernimiento para encontrar ese tesoro que realmente llena el corazón y nos hace felices. Ese tesoro es Cristo.

Virgen María, madre nuestra, ayúdanos a encontrar a Jesús, para encontrar el tesoro que tanto busca nuestra alma.

Ofrezcamos nuestra semana:

Dios Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi semana, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.

Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza cada día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.

Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap.

miércoles, 22 de julio de 2020

22 de Julio - Fiesta de Santa María Magdalena


Tú también puedes ser fiel apóstol de Jesús 

Hoy estamos celebrando la fiesta de Santa María Magdalena. El evangelista San Lucas va a referirse a ella como una seguidora de Jesús de la que habían salido siete demonios. Posteriormente se le asoció -sin certeza textual- con una “pecadora pública” de ahí que muchos la consideraron una prostituta. Sea cual fuese el caso, el evangelio nos presenta hoy su figura, de la que podemos aprender mucho. 

María Magdalena nos enseña la fidelidad y la valentía en el seguimiento de Jesucristo. Por ejemplo, en los momentos más dramáticos de la vida de Jesús, aparece ella, con otras mujeres, junto a su Maestro. Son ellas de hecho, quienes le siguen a lo largo del Calvario y asisten a la Crucifixión. La Magdalena incluso está presente cuando José de Arimatea coloca el cuerpo de Jesús en el sepulcro y es también ella quien, al día siguiente, regresa al sepulcro y descubre que la piedra ha sido removida.

María Magdalena es una mujer que luego de su encuentro con Jesús, se convierte y busca siempre escucharlo, servirlo, anunciarlo. De hecho, ella y otras mujeres fueron las primeras en ver a Jesús resucitado. 

En ella podemos ver también que, sea cual sea el pasado de una persona, no es lo más importante, porque si vivimos el evangelio de Jesucristo, si lo amamos con fidelidad y valentía, nuestra vida tiene esperanza de terminar bien, y de hacer mucho bien a otros. 

En suma, en María Magdalena, la Iglesia reflexiona sobre el seguimiento fiel de Jesucristo, la dignidad de las mujeres en la Iglesia y su invalorable aporte a la evangelización.

Que nuestra madre la Virgen María, nos ayude a ser fieles y valientes seguidores de Jesucristo, para anunciarlo con toda nuestra vida.

Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap






Domingo 19 de julio del 2020


Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13, 24-43

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los trabajadores a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?” 

Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los trabajadores le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, porque, al arrancar la cizaña, podrían arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la cosecha y, cuando llegue la cosecha, diré a los que han de recogerla: “Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y el trigo almacénenlo en mi granero”». Les propuso esta otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas». 

Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.» Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo». Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo». 

Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los que recogen la cosecha los ángeles. Así como se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».

Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Dios ama y espera que cambiemos, el hombre no ama y se desespera al no ver cambios

En el evangelio se nos presenta la parábola del trigo y la cizaña dando a conocer que Dios todo lo hizo bien y bueno. Respecto a la pregunta sobre el mal, Jesús contesta que fue el enemigo del hombre quien esparció la semilla del mal en el corazón del hombre.

Nos explica también que han brotado el trigo y la cizaña juntos, ciudadanos del reino y partidarios del Maligno, y podemos caer en la tentación de querer sacar la cizaña, desaparecerla y hasta pedir a Dios que elimine a toda la gente que vive como la cizaña y haciendo el mal. Jesús va a responder que no, porque al arrancar la cizaña se puede arrancar el trigo. Dios permite el mal para sacar el bien.

Dios ama a todos, a buenos y a malos, a los santos y a los encarnecidos pecadores, porque ama tiene paciencia y como dice en la primera lectura: "Nos da la dulce esperanza que después del pecado nos podamos arrepentir”. Jesús nos presenta a un Dios paciente que no deja de darnos oportunidades.

Por otro lado, vemos que Dios teniendo la autoridad para deshacerse de la cizaña, no lo hace porque tiene esperanza de que la cizaña cambie. Si Dios se reserva el juicio para el final, ¿Quiénes somos nosotros para juzgar? Y es que Dios ama mucho por ello espera mucho, nosotros no esperamos porque en el fondo poco amamos.

Reflexionemos también sobre la mirada amorosa de Dios sobre todos nosotros. Si él tiene esperanza es porque realmente hay personas que consideradas cizaña, se volvieron buen trigo, como es el caso de San Pablo, San Agustín… así también hay casos opuestos como Judas y otros.

Pero Jesús no deja tampoco de mencionar que la justicia de Dios, de todas maneras se realizará en el juicio final, un juicio con misericordia, por darnos tantas oportunidades para arrepentirnos y si es así, brillaremos como el sol en el reino del Padre.

Que nuestra madre la Virgen María, nos ayude a aprovechar las oportunidades para arrepentirnos y dar también a otros oportunidades para lo mismo.

Ofrezcamos nuestro día:

Dios Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.

Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza este día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.

Cuenta con mis oraciones, que yo cuento con las tuyas.

Dios te bendiga.

Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap.

domingo, 12 de julio de 2020

Domingo 12 de julio del 2020


Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13, 1-9

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: Les decía: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotaron en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se marchitaron y por falta de raíz se secaron. Otras cayeron entre espinos, que crecieron y las ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio fruto: unas, ciento; otras, sesenta; otras, treinta. El que tenga oídos que oiga».

Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Dios no nos llamó a ser los mejores, pero sí a dar todos los frutos posibles

Si bien ahora estamos casi privados de la Eucaristía que es el banquete celestial, aún tenemos el otro banquete que es la Palabra de Dios. En el evangelio de hoy, Jesús nos habla de un sembrador, de la semilla y de la tierra que la recibe. Él mismo explica que la semilla es el conocimiento de los misterios del Reino que encontramos en la Palabra y la tierra es nuestro corazón ¿Qué tipo de terreno somos?
La primera vez, la semilla cayó al borde del camino, es decir, representa a quienes nos gusta escuchar la Palabra pero no hacemos nada para cuidarla, conservarla, hacerla crecer; esto es, no leemos, no oramos, no profundizamos… y se nos olvida.
La segunda vez, la semilla cayó en terreno pedregoso, esto es, no echa raíces; para ello, hay que vivir la fe, hay que comprobarla por nuestra propia experiencia, tener un encuentro personal con Jesús que es la Palabra hecha hombre y así, volvernos testigos de la verdad y cambiar nuestra vida, pero si no es así, la semilla morirá.
El tercer terreno es de espinas, esto es, seducido por otras riquezas y no deja crecer la fe, porque nuestro corazón, tiene otro tesoro, nuestra vida no escogió la roca para que ahí sea construida, aquí Jesús ha sido desplazado y no ocupa el primer lugar ¿Qué está ocupando el lugar de Dios?
Por último la semilla cayó en tierra buena, esto representa al corazón que la escucha, la cuida, la pone en práctica, hace de ella su tesoro y como resultado da muchos frutos en su vida, frutos de paz, alegría, esperanza, caridad… Nuestro corazón es la buena tierra, por ello quitemos todo lo que no impide dar frutos Dios, porque Dios nos ha dado todo para ser fructíferos.
Que nuestra madre la Virgen María, nos acompañe a dar muchos frutos poniendo la Palabra en el centro de nuestras vidas.

Ofrezcamos nuestro día:

Dios Padre nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada, mis oraciones, pensamientos, afectos, deseos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos, en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía para la salvación del mundo.
Que el Espíritu Santo que guio a Jesús, sea mi guía y mi fuerza este día, para ser testigo de tu amor. Con María, la Madre del Señor y de la Iglesia, te pido por las intenciones del Papa y para que se haga en mí tu voluntad.
Cuenta con mis oraciones, que yo cuento con las tuyas.

Dios te bendiga.
Hno. David Pacheco Neyra, OFM Cap

domingo, 5 de julio de 2020

06 de julio - Día del Maestro


Deseo expresar mi sincero agradecimiento y felicitación a nuestros queridos maestros y maestras, por desarrollar su labor con entrega e inspirarnos siempre a crecer de manera integral en los dones que Dios nos dio. Feliz día Maestro.  En tu honor estos sencillos pensamientos:



                Un maestro es ahora más que nunca...



Quien enseña en una clase y forma en un corazón

Quien comparte conocimientos y regala sabiduría

Quien ha encontrado una manera de trabajar, pero sobretodo de amar

Quien no se ciñe a un horario, porque para enseñar no hay horarios

Quien no tiene como motivación una remuneración, sino su propia vocación

Quien ve a sus alumnos no solo aprendices, sino también maestros

Quien abre las puertas no solo del aula, sino de su casa para prolongar su enseñanza

Quien no solo quiere ser el mejor, sino que quiere sacar lo mejor del alumno

Quien no se conforma con informar, sino que trabaja en el corazón para amoldar

Quien se muestra disponible no solo para responder, sino para escuchar

Quien hace de su casa una escuela y de la escuela su segundo hogar

Quien tiene como modelo a Jesús y de Jesús es instrumento

Gracias maestros pues son las manos de Dios para hacer sus obras maestras

                                                         Hno. David Pacheco, OFM cap                                                                                                

FELIZ DÍA DEL MAESTRO

QUE JESÚS, EL MAESTRO POR EXCELENCIA, TE BENDIGA






SEÑOR YO TAMBIÉN QUIERO SER MAESTRO…

No para transmitir información, sino para enseñar lecciones de vida.

No para educar en pos de una carrera, sino para vivir intensamente sin carreras. 
No para creer que lo sé todo, sino para aprender de todos.

No para saber más que el estudiante, sino para aprender de él. 

No para enseñar con las palabras, sino con el testimonio de vida. 
No para dar lecciones, sino lo mejor y lo más necesario. 
No para informar, sino para formar mentes y corazones. 
No para ponerme adelante, sino al lado de quien me necesita. 

No para generar deseos de éxito económico, sino de ser personas útiles. 
No para basarme solamente en libros, sino, sobre todo, en el libro de la vida. 
Aprendiendo siempre… sin rendirme hasta llegar asemejarme al Maestro de maestros: Jesucristo.

                                                    Hno. David Pacheco, OFM cap                                                                                                

FELIZ DÍA DEL MAESTRO

QUE JESÚS, EL MAESTRO POR EXCELENCIA, TE BENDIGA


03 de julio - Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico



El 3 de julio se celebra el Día Internacional libre de bolsas de plástico, con un objetivo claro: reducir las bolsas de plástico de un solo uso y fomentar su consumo responsable. En Reflexiones para el camino deseamos unirnos a esta cruzada. Acompáñanos a reflexionar y sobre todo, comprométete a colaborar, hay muchas razones para ello.

¿Por qué son tan dañinas las bolsas de plástico?

Las bolsas de plástico tardan más de 500 años en descomponerse. Se estima que cada persona gasta una media de unas 230 bolsas de plástico al año, lo que representa más de 500 billones de bolsas de plástico en el mundo. Al no ser reciclables, las bolsas quedan en el planeta perjudicando a todos los que aquí vivimos, todos los seres vivos del planeta.

A los océanos llegan cerca de 12 millones de toneladas de plásticos cada año. Estos residuos suponen una grave amenaza para los océanos y las especies marinas. Uno de cada seis peces que se venden en las pescaderías contiene microplásticos en sus estómagos. El plástico ya ha entrado en la cadena trófica.

¿Qué se puede hacer para reducir las bolsas de plástico?

Te damos algunas ideas útiles a la hora de terminar con las bolsas de un solo uso:

  • Nunca salgas de casa sin una bolsa de tela: las bolsas de tela ocupan muy poco espacio y no pesan. No te costará nada llevar una o varias en el bolso. Nunca se sabe cuándo tendremos que hacer una compra imprevista.
  • Si no llevas bolsa y te ofrecen una en la tienda, piensa realmente si la necesitas. Quizás lo que has comprado pueda caber en tu bolso, cartera o mochila. No compres la bolsa de manera automática, ¡piénsalo!
  • Reutiliza las bolsas que tienes en casa. Por mucho que queramos reducir las bolsas, siempre se nos acumulan una buena cantidad en casa, ¡no las tires! puedes reutilizarlas para comprar o para bolsa de basura.
  • En caso de tener que tirar bolsas porque están en mal estado, tíralas al contenedor de los plásticos.

 El 3 de julio se celebra el Día Internacional libre de bolsas de plástico, con un objetivo claro: reducir las bolsas de plástico de un solo uso y fomentar su consumo responsable. En Reflexiones para el camino deseamos unirnos a esta cruzada. Acompáñanos a reflexionar y sobre todo, comprométete a colaborar, hay muchas razones para ello.

¿Por qué son tan dañinas las bolsas de plástico?

Las bolsas de plástico tardan más de 500 años en descomponerse. Se estima que cada persona gasta una media de unas 230 bolsas de plástico al año, lo que representa más de 500 billones de bolsas de plástico en el mundo. Al no ser reciclables, las bolsas quedan en el planeta perjudicando a todos los que aquí vivimos, todos los seres vivos del planeta.

A los océanos llegan cerca de 12 millones de toneladas de plásticos cada año. Estos residuos suponen una grave amenaza para los océanos y las especies marinas. Uno de cada seis peces que se venden en las pescaderías contiene microplásticos en sus estómagos. El plástico ya ha entrado en la cadena trófica.

¿Qué se puede hacer para reducir las bolsas de plástico?

Te damos algunas ideas útiles a la hora de terminar con las bolsas de un solo uso:

·         Nunca salgas de casa sin una bolsa de tela: las bolsas de tela ocupan muy poco espacio y no pesan. No te costará nada llevar una o varias en el bolso. Nunca se sabe cuándo tendremos que hacer una compra imprevista.

·         Si no llevas bolsa y te ofrecen una en la tienda, piensa realmente si la necesitas. Quizás lo que has comprado pueda caber en tu bolso, cartera o mochila. No compres la bolsa de manera automática, ¡piénsalo!

·         Reutiliza las bolsas que tienes en casa. Por mucho que queramos reducir las bolsas, siempre se nos acumulan una buena cantidad en casa, ¡no las tires! puedes reutilizarlas para comprar o para bolsa de basura.

·         En caso de tener que tirar bolsas porque están en mal estado, tíralas al contenedor de los plásticos.

 

Oración por el Año especial Laudato Si

Dios amoroso,

Creador del cielo, de la tierra y de todo lo que hay en ella.

Abre nuestras mentes y toca nuestros corazones, para que podamos ser parte de la creación, tu don.

Sé presente para los necesitados en estos tiempos difíciles, especialmente para los más pobres y más vulnerables.

Ayúdanos a mostrar solidaridad creativa para enfrentar las consecuencias de esta pandemia mundial.

Haznos valientes para abrazar los cambios dirigidos a la búsqueda del bien común.

Ahora más que nunca, que podemos sentir que todos estamos interconectados e interdependientes.

Haz de tal modo que logremos escuchar y responder al grito de la tierra y al grito de los pobres.

Que puedan ser los sufrimientos actuales los dolores de parto de un mundo más fraternal y sostenible.

Bajo la mirada amorosa de María Auxiliadora, te pedimos por Cristo Nuestro Señor.

Amén.